La persona es Antonio Porta Álvarez, según ha relatado su hermana Inmaculada, quien explicó que el 17 de septiembre, este vecino de Chipiona viajó hacia Honduras para conocer en persona a una mujer con la que mantenía contacto a través de la red. Este hombre, según explicó, se hospedó en Tegucigalpa en un hotel ubicado junto a la embajada de Brasil, refugio del depuesto presidente.
De la información recabada por la familia de Antonio Porta Álvarez a través del consulado español en Tegucigalpa, se desprende que este chipionero habría sido apresado por las fuerzas de seguridad al poco de abandonar su hotel y en el marco de las movilizaciones que sacuden a la ciudad como consecuencia del regreso de Zelaya, hostigado por el gobierno de facto de Roberto Micheletti. Está acusado de participar en una de estas manifestaciones pese a que, según su hermana, "él no sabe nada de política" y además sufre una discapacidad psíquica fruto de un accidente de circulación. "Está sólo e incomunicado en una celda", lamentó Inmaculada Porta Álvarez, quien está a la espera de un juicio que debe celebrarse en las próximas horas y que decidirá el destino de su hermano. Todo indica que el chipionero se vio involucrado sin tener nada que ver en el asunto en la vorágine de las protestas.